
Una landing page tiene un único objetivo y lo persigue sin distracciones. Te explicamos para qué sirve y cuándo conviene tener una.
Una landing page es una página diseñada para que el visitante haga una sola cosa: inscribirse, reservar, pedir presupuesto o comprar. A diferencia de una web completa, no tiene menús que distraigan ni diez caminos posibles.
En qué se diferencia de una web
Una web corporativa explica todo lo que haces y sirve a públicos distintos. Una landing se dirige a una persona concreta con una necesidad concreta y la lleva a un único botón.
Cuándo la necesitas
- Un evento: jornada, feria, congreso, presentación. Lo detallamos en landing page para eventos.
- Una campaña de publicidad: si pagas por anuncios, llévalos a una página pensada para ese anuncio y no a la portada.
- El lanzamiento de un producto o servicio nuevo.
- Una oferta de temporada: rebajas, Navidad, vuelta al cole.
- Captar contactos a cambio de una guía, una prueba gratuita o una valoración.
Estructura que funciona
- Titular que dice qué ofreces y para quién.
- Subtítulo con el beneficio principal.
- Llamada a la acción visible sin hacer scroll.
- Motivos para actuar, en tres o cuatro puntos.
- Pruebas: opiniones, logos de clientes, cifras reales.
- Respuesta a objeciones: precio, plazos, garantías.
- Segunda llamada a la acción al final.
Errores frecuentes
- Pedir demasiados datos en el formulario.
- Poner el menú completo de la web, que invita a irse.
- Mensajes genéricos que podrían servir para cualquier empresa.
- No medir cuántas personas llegan y cuántas convierten.
¿Cuánto tarda en hacerse?
Una landing bien planteada puede estar lista en pocos días si el objetivo y el mensaje están claros. Lo importante es dedicar tiempo a decidir qué se ofrece y a quién.
Más ideas sobre botones y mensajes en llamadas a la acción que funcionan. Y si tienes una campaña en marcha, te preparamos la landing.
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