
Cada campo de más resta solicitudes. Cómo diseñar formularios cortos, claros y útiles para tu negocio.
El formulario es el último paso entre una visita y un cliente. Un formulario largo, confuso o que falla al enviarse pierde justo a las personas más interesadas.
Pide solo lo necesario
Para un primer contacto suelen bastar nombre, email o teléfono y un campo para el mensaje. El resto puedes preguntarlo después.
Opciones en lugar de texto
Si necesitas saber el tipo de servicio, ofrece botones para elegir. Es más rápido que escribir y te llega la información ordenada.
Etiquetas claras y visibles
La etiqueta debe estar encima del campo y no solo dentro, porque desaparece al escribir. Indica qué campos son opcionales.
Teclado adecuado en el móvil
Campo de teléfono con teclado numérico, campo de email con arroba. Pequeño detalle, gran diferencia.
Errores que ayudan
«Revisa el email: falta la arroba» ayuda más que «Campo no válido». Y nunca borres lo que la persona ya escribió.
Confirmación clara
Al enviar, un mensaje que diga qué va a pasar: «Te respondemos en menos de 24 horas laborables». Si puedes, envía también una copia por email.
Antispam sin castigar al usuario
Un campo trampa oculto o una comprobación de tiempo filtran la mayoría de envíos automáticos sin obligar a resolver acertijos.
Privacidad
Casilla de aceptación de la política de privacidad, sin marcar por defecto, y enlace a la política. Más en lo legal de tu web.
Que las solicitudes no se pierdan
Las solicitudes deben llegar a un sitio donde puedas gestionarlas, con estado y notas, y no solo a un buzón saturado.
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